Beto Merlo: La candidatura independiente no es buena por naturaleza, ni mala por default

Por : Isaac Emmanuel Palestina Duarte,  Ileana Mendiola Chavela, Arturo Valerio Aguilar

Alberto Merlo fué candidato independiente a una diputación federal, junto más de las  5, 000 firmas necesarias para poder salir en la boleta electoral. Decidimos hacer la entrevista para   platicar con Beto Merlo  sobre el proceso de las  candidaturas independientes; ya que es un efecto nacional que se está dando.

En la entrevista platicamos desde una perspectiva teórica, política y jurídica sobre su experiencia como candidato independiente, reflexionamos de las advertencias y posibles riesgos a esta modalidad jurídica, sobre su esencia y sus valores democráticos y antidemocráticos, desprejuiciamos las candidaturas independientes y coincidimos en que estas candidaturas oxigenan el sistema político, son una realidad política y por tanto necesarias para el estudio de soluciones que integren directamente a la ciudadanía. 

 

Tu candidatura en el 2015 no fué un hecho aislado en el país: en  Nuevo León, el Bronco; en Guadalajara, Kumamoto; en Sinaloa, Clouthier ¿Cómo  surge en ti la idea y por qué crees que justo en este año  se contemplara   esta alternativa independiente en todo el país?

Hay dos elementos que tendría que destacar para dar respuesta. El primero es que siempre he estado muy allegado a organizaciones de la sociedad civil; cuando decidí estudiar Ciencias Políticas, en algún momento pensé  en militar en algún partido político, dije -si voy a militar en alguno lo haré  de una manera responsable y por supuesto tampoco voy a entrar  buscando una manera fácil, en donde tenga algún tipo de contacto, porque además  ni siquiera los tenía, la dedocracia es algo que no va conmigo-, entonces me di a la tarea de visitar los siete comités directivos  estatales, mi experiencia  no fue muy buena que digamos  y dije que no podía ser parte de esto, posteriormente comienzo a trabajar en  Sociedad Civil Organizada, fui observador electoral, coordine en una ocasión  la propia observación electoral y he estado realizando un activismo desde el 2011-2012 que me ha acercado a la idea  de que si la respuesta a los grandes problemas de este país  va por algún lado, definitivamente,  en este momento ya no es a través de los partidos políticos  sino más bien;  de los ciudadanos comunes y corrientes que tratan de aportar algo sin necesidad  de una charola o  fuero o de  algún cargo político. Siempre he pensado que los grandes héroes de este país  están fuera  de esos grandes cargos políticos.

Segundo, en 2015 se  termina de coser la idea, porque la candidatura independiente es un derecho nuevo  prácticamente, más bien recuperado;  porque sí existió hasta  antes de que se generara el sistema de partidos políticos regulado  legalmente en México. Se pierde como una estrategia  de monopolio para las  candidaturas a cargos públicos por parte  del partido que en ese momento era el PRI y ahora  lo recuperamos hasta 2012, cuando se da  una reforma muy interesante  en materia político electoral que no solamente incluyo candidaturas independientes sino  también tuvo iniciativa ciudadana y consulta popular, entonces digamos que esos tres derechos forman parte de  esta transición  importante en materia de derechos “político-electorales”  y hasta 2014 es cuando por primera vez   se regulan en una ley secundaria  las candidaturas independientes , derecho constitucional aun cuando es reconocido como tal , si no está regulado en una ley   secundaria, no hay forma alguna de ponerlo a operar, entonces con este cambio  que creo que es la referencia  más clara que tenemos para entender el asunto de IFE a INE es cuando se regulan  en la ley general de instituciones y  procedimientos electorales  las  candidaturas independientes. La siguiente elección que vino.  Que fue en 2015, obviamente  fue la primera oportunidad  en la que personas que habíamos impulsado esta figura y otras en general la participación ciudadana, pues teníamos la oportunidad de poner  a prueba las reglas del juego y eso fue  gran parte de la lógica  que me animó a poder buscar  contender en la candidatura  independiente que la gente nos prestó.

 ¿Cómo crees que concibe la sociedad  la figura de candidato independiente, no los académicos, ni los políticos sino la sociedad en general?

Bueno creo que  ha pasado por tres etapas muy claras. La primera etapa era la del absoluto desconocimiento; nadie sabía que era una candidatura independiente. De hecho quienes participamos en esta primera generación de candidatos independientes tuvimos la labor  de dar a conocer el hecho a las personas y decirles  que se interesaran por algún tema político o asuntos públicos y si les interesaba participar en una elección  ya no lo tenían que hacer necesariamente a través de una candidatura de partido político ahora se puede hacer de manera ajena a ellos con una candidatura independiente  y creo que eso por supuesto que es un parte aguas para el país, el segundo punto que yo veo es que por este hartazgo, este descontento social o lo que diría el presidente que es un “Mal Humor”  en la gente  hacia los partidos, el gobierno y la política en general,  creo que la figura de las candidaturas independientes  fue bien recibida una vez  que ya  su conocimiento como tema  llego  a un nivel aceptable de posicionamiento.

De enero a junio el conocimiento de las candidaturas independientes, según Parametria nos decía que prácticamente había crecido en un 61%, es decir que 6 de cada 10 mexicanos  conocía del tema, luego Excélsior  nos dice que para octubre del mismo año ya era el 85%, entonces fue un boom exponencial  para el recibimiento que la gente obtuvo ante la falta de  credibilidad de los partidos políticos y  el tercer momento que veo ahorita  es que al ser ya la candidatura independiente  un espacio de convergencia para personas  que pueden tener diversas ideologías, ya sean de izquierda, derecha  o más moderadas, sobre todo personas que han participado en algún partido político  anteriormente, se ha creado una estigmatización muy fuerte de la candidatura independiente, entonces esa excelente percepción y esa excelente recepción  que se tuvo de la gente hacia  la figura, ahora está cambiando un poco , porque también el oficialismo hay que reconocer que ha emprendido una serie de  envestidas discursivas en contra de las propias candidaturas independientes  y la verdad es que los partidos políticos, si ahorita tienen un sueño, es ver fracasar a los candidatos independientes que hay .

¿Qué necesita un ciudadano para ser un candidato independiente y que necesita ese mismo ciudadano para ser candidato de un partido político?

 Yo creo que si eres un candidato independiente o un candidato de partido político, primero necesitas tener en claro para que  estas buscando esa candidatura, si vas a servir  a la gente o si vas  a servirte de la gente, y eso pasa por un punto que yo considero clave, el hecho de haber hecho una reflexión lo suficientemente profunda para poder diagnosticar cual es la situación en la realidad política del país y entonces hasta qué punto tu candidatura podría romper con el estatus quo o con lo establecido, con lo tradicional, por otro lado empezar a re-significar lo que es propiamente la actividad política y lo que es la democracia, sobre todo a re-significar  el oficio político, creo que son cosas  que toda persona que aspira a una candidatura debe hacer. Otra cosa es que  evidentemente a mí me funciono, es juntarme con personas positivas  es decir estructurar un equipo con personas que más allá del tengo miedo, fueron personas que buscaron que las cosas ocurrieran, creo que para cualquier tipo de emprendimiento es indispensable.  La  gente negativa y que piensa que las cosas son imposibles son un ancla  que frena el avance, generar un equipo es fundamental,

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©Politeiaespacioabierto

La ultima me parece es tener mucho coraje porque  dedicarse a la cuestión política de manera independiente  es una actividad de mucho riesgo en el país, no sólo desde una candidatura, sino desde el activismo o la expresión, cualquier cosa que atente contra los intereses de las grandes cúpulas de este país. Yo no creo que los partidos políticos deban desaparecer, en una perspectiva científica política eso es imposible, la teoría nos dice que son necesarios como vehículos de manifestación política. Por ello yo no encuentro diferencia entre las cualidades que debe haber entre un ciudadano que desee ser candidato independiente o bien de partido. En específico con los candidatos de partido es que jamás subordinen su capacidad crítica y de autocrítica, personal  frente a sus partidos.

En Términos legales ¿qué necesita un ciudadano para poder ser candidato independiente?

Son varios requisitos. Dependiendo del cargo que estés buscando te piden cierto porcentaje de firmas que respalden tu candidatura –Tú fuiste candidato para una diputación federal ¿qué requisitos cumpliste?- yo tuve que juntar el 2% de firmas acompañadas de la credencial de elector de mi distrito electoral, esto es 5, 810 firmas. También lo que la constitución determina, que no tengas ningún cargo público o religioso, etc. En el proceso de recolección de firmas tú debes haber cumplido de manera muy específica, y que bueno,  con tus obligaciones de fiscalización ante el INE, si tú no cumples el tope de gastos de pre-campaña, aunque hayas obtenido el requisito de las firmas necesarias, automáticamente se te puede revocar el nombramiento de la candidatura.

Para poder recolectar este 2% de firmas del padrón por el que vayas a competir, tienes que ser un ciudadano distinguido en mérito, capacidad económica o tal vez influencias políticas.

Mira a mí me queda claro que una persona que aspira a una candidatura independiente puede contar con eso y muchas cosas más –interrumpe la pregunta y parece molesto- es más pueden ser cualidades democráticas y anti-democráticas, eso es un hecho. La candidatura independiente no es buena por naturaleza, ni mala por default, lo que hay que tener cuidado es quien te está pidiendo una firma, puedes construir tu candidatura a través de cañonazos de lana, movilización de grupos de poder: sindicatos, agrupaciones que existen en el estado, pero quien recurra a estos medios estaría distorsionando el sentido de la candidatura independiente. Una candidatura independiente, se debe construir desde el espíritu democrático de no incurrir en las mismas viejas y oxidadas mañas de los partidos tradicionales.

Nos referimos a los independientes, como un grupo ¿tú eres independiente de los independientes o tienes relación con este grupo y se están organizando para disputar el poder a nivel de los partidos políticos?

Por lo menos yo me considero independiente de los propios independientes, creo que eso es importante, aunque eso en ningún momento inhibe la idea, de que para construir grandes causas y empujarlas de manera conjunta, entre nosotros podamos hacer sinergia. Pero siempre respetando la autonomía y la personalidad, sobre todo la ideología de cada quien. Por ejemplo, cuando empezamos a combatir la “ley anti-independientes”, que aprobó el congreso del estado de Puebla, pese a todas nuestras advertencias de que iba a ver consecuencias en la Suprema Corte de la Nación, en los tribunales, yo comencé a hacer contacto con otros personajes que en este momento  ya ocupan cargos públicos, y generamos una defensa muy interesante, a través de las redes  sociales: Facebook, Twitter, etc.  Para denunciar lo que estaba sucediendo en Puebla que era un proceso anti-democrático y que además se pudiera frenar, estas sinergias son muy importantes, porque no responden a una lógica de uno contra otro o económica, se da en un espacio de completa libertad y autodeterminación. Somos independientes los unos de los otros, pero eso no quita el hecho de que podamos estar en comunicación y que nos organicemos para seguir defendiendo la propia figura independiente. Si sólo nos enfocamos en la participación electoral y no dábamos seguimiento al problema hubiéramos sido incongruentes

Entonces a final de cuentas, ¿si son un grupo organizado?

Pues no es que seamos un grupo, somos individuos y cada quien tiene sus responsabilidades y trabajos –yo por ejemplo reciente me incorpore a la docencia- sin embargo hay coyunturas que nos obligan intercambiar ideas sobre algunos temas que nos pudieran resultar preocupantes.

¿Pero entonces no consideras necesario hacer una organización de independientes para competir con los partidos políticos?

No. –Responde tajantemente- no sé a qué te refieres con organización, Pero en algún momento se puede prestar a malos entendidos el hecho que los independientes estén generando algo en conjunto – a mí no me preocupa- porque creo que la gente estaría prejuzgando el hecho, y la verdad es que no. La naturaleza política y mediática de los partidos, son completamente  distintas a estos esfuerzos conjuntos que nosotros podríamos realizar, por ejemplo: en los partidos existe disciplina de partido, ¿Cómo podría existir eso en las candidaturas independientes?  Que nos organicemos para una causa específica dista mucho que nos parezcamos a un partido, estos tienen financiamiento público permanente, difusión en radio y televisión de manera permanente, y por eso es muy distinta la naturaleza de ambos. Todos juntos, pero no revueltos.

Otra advertencia.  Estrictamente hablando cualquier candidato puede ser independiente, aunque antes haya tenido un cargo público, o haya sido afiliado a un partido político, o haya sido conductor de una televisora. ¿Esto da pie a una desacreditación política a los demás candidatos independientes, cómo piensan frenar esta amenaza? 

Claro, mira si cada quien actúa correctamente desde su espacio, en el caso de personas que contiendan desde la figura independiente, deben ser responsables con la propia figura,  porque lo que los partidos políticos están soñando es que los gobiernos y los candidatos independientes fracasen, sería la única forma en la que los partidos políticos podrían señalar como figura no conveniente para el país a esta modalidad jurídica. Pero nosotros no estamos decididos a hacerles el caldo gordo a los partidos, y pueden venir muchas personas, y va a ver personajes públicos que ante el ojo público sean indeseables o deseables. La candidatura independiente se debe ver como un derecho político, eso es algo que yo comentaba en las calles, pero en algún momento puede convertirse un espacio de participación indiscriminado para involucrarse en los asuntos públicos y yo creo que eso es algo que las candidaturas independientes tienen, pues permiten mayor vinculación de la gente con la política.

Vendrán personajes indeseables y bajo el riesgo de que paguen justos por pecadores, la sociedad debe tener la sensatez para poder distinguir que nada tiene que ver nuestro derecho a la participación política con el hecho de que algún candidato o gobernante independiente hayan tenido uno o más errores.

¿Qué le recomiendas a la sociedad para hacer esta distinción?

Lo primero es que debemos estar bien informados, y me refiero a que podamos generar un criterio de lo que estamos observando en la realidad. Esto nos lleva a pensar en cómo nosotros estamos generando opinión pública  y como generamos nuestra propia opinión. Creo que tenemos que ser muy mesurados, vivimos tiempos en que el pensamiento está apuntando a ser muy determinante. Por ejemplo: Isaac si yo te veo haciéndote un tatuaje y después te lanzas como candidato, pues ahí está la estigmatización de que una persona tatuada o es irresponsable o es un vándalo, o un preso, y ese tipo de prejuicios en este momento pues ya no deberían tener cabida; aprendamos a distinguir.

Imaginemos que Duarte gobernador de Veracruz decida postularse para un espacio público de manera independiente, legalmente lo puede hacer.

-Duda unos segundos- no, no es tan fácil, pensemos que Duarte no sale limpio de su cargo, si Duarte está sujeto a un proceso formal ya de antemano, él no puede competir por ningún cargo público, por requisito constitucional. Supongamos que sale bien librado, evidentemente si el cumple con todas las formalidades de la ley podría participar, pero que pasa, la gente no es tonta. La responsabilidad de informarse, involucrarse y señalar a personas que pudieran poner en riesgo la propia democracia, por las propias vías democráticas, corresponde al ciudadano. También está la chamba de los medios de comunicación que seguro señalaran lo correspondiente, entonces es un  proceso de maduración por el que la sociedad debe ir atravesando paulatinamente. La gente es más libre, los medios de comunicación son más independientes, hay que apostarle a que todos en la sociedad tengamos un involucramiento con los asuntos públicos.

Hasta ahora ¿hay un candidato independiente indeseable?     

-tarda unos segundos, como repasando una lista de nombres, o bien tratando de no comprometerse- hasta ahora yo no he tenido la oportunidad de conocer a todos los candidatos independientes, pero de las personas con las que yo he tenido contacto, creo que están en su legítimo derecho de buscar esa posición y además de contender; porque cierto es que a la opinión pública jamás se le tendrá contenta con nada. Somos tan diversos, y que bueno, esa es una de las grandezas de México, pero el asunto está en el que si hay alguien que no le cae una persona, es una cuestión personal, el hecho es que toda persona tiene derecho a ejercer esta candidatura independiente, siempre y cuando cumpla los requisitos constitucionales.

La segunda parte de la entrevista, hacemos preguntas que nos proporcionaron los compañeros de Ciencias Políticas de la UNAM; Cesar Martínez Cabrera, preguntamos entre otras cosas: “hablando en general de los casos que han surgido a lo largo del país, ¿qué piensas de las candidaturas independiente y qué papel que han jugado las redes sociales para hacer proselitismo en general?”.