El Laberinto De Las Elecciones Presidenciales en Estados Unidos

Por: Isaac Emmanuel Palestina Duarte

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Old fashionet American Constitution – We the people with USA Flag.

Introducción

El estudio de la política en la época moderna y nuestro siglo XXI irremediablemente conduce a Estados Unidos, desde que logró su independencia de Inglaterra, es el país que consolidó un régimen de representación del pueblo, con las ideas de la Ilustración. Es el país que creó un sistema de contrapesos, de libertades civiles, que reconocía la soberanía de sus Estados; un país que en un siglo de existencia se posicionó como una potencia imperial, y  que vio caer el sistema feudal, en manos del laissez faire. En el siglo XX, el segundo de su existencia se enfrentó en dos grandes guerras mundiales, de las que salió victorioso (oportunamente victorioso); en la Guerra Fría se enfrentó contra la URSS,  donde vio su hegemonía en peligro, y aunque la URSS se desintegro no sé si afirmar que esta guerra la ganó, en todo caso sobrevivió.

¿Cómo se organizan las elecciones presidenciales en Estados Unidos? Quiero saber que trayectoria debe seguir un ciudadano para ser electo presidente y  hacer un análisis de este proceso. Es necesario hacerlo en contexto, por ello en la segunda parte voy a revisar las notas periodísticas destacadas del actual periodo electoral;  así comprender no sólo su aspecto teórico sino también el proceso inmediato. Es necesario primero como afirma Dworkin (2007) asentar las bases para un debate común. En otras palabras primero acordar conceptos para el debate del tema a discusión, en este sentido no podemos iniciar sin abordar de manera breve, una explicación de lo que entendemos en este trabajo por Democracia, Gobiernos representativos, Organización y Sistema. Cabe aclarar que no haré un examen riguroso, sino uno que nos permita entendernos en  un solo sentido. El debate riguroso queda pendiente.

Las elecciones en Estados unidos son federales, con un intervalo de 4 años, pero cada estado se organiza de manera diversa, por el sistema federal que le da autonomía a los Estados. Primero se llevan a cabo las elecciones primarias al interior de los partidos para conseguir la investidura de cada uno, escogen para que otro escoja por ellos. Posteriormente se lleva a cabo la elección presidencial en un proceso complejo y dinámico, en el que no sólo interviene la población sino un colegio electoral que pretende controlar “el clamor popular” y que es motivo de discusión académica, como veremos a continuación.

Primera Parte

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Los Partidos Políticos

Históricamente, no se buscaba un sistema de poder popular (esto además es imposible, la historia también ha demostrado, que se necesitan estructuras verticales para el funcionamiento de una sociedad), sino un sistema representativo popularmente; en el siglo XVIII –en este siglo nace Estados Unidos-, no se tenía si quiera la idea de un partido como lo conocemos hoy, sólo fracciones en disputa. Por ejemplo: del Federalismo, o del Centralismo. En Francia Jacobinos y Girondinos, de donde surgirá la clasificación de izquierda o derecha, etc. En México para variar, eran los Monarquistas, después vueltos Centralistas, y los caciques del Partido Liberal, Federalistas.

Con el lento avance en Estados Unidos de un Estado de Derecho basado en la representación de los propietarios en el gobierno, cada vez se fueron ampliando las necesidades, y también los representados, consecuentemente se tuvieron que organizar las fracciones ideológicamente y atendiendo a sus intereses políticos en partidos. Esta idea de partido, tiene que ver con partir, dividir y aglutinar a la población para organizarla, pero sobre todo utilizar esta organización para disputar el poder. “Los ciudadanos ya no votan a alguien a quien conocen personalmente, sino a alguien que lleva los colores de un partido. Los partidos políticos, con sus burocracias y redes de militantes, fueron creados con fin de movilizar a un electorado ampliado” (Manin, 1998: 253).

El problema que surge con los partidos es que crea élites y los aleja de las demandas sociales, los circunscribe a interés oligárquicos, distorsiona el sistema representativo.

En Estados Unidos el problema recae en que no hay instrumentos que limiten a los representantes en función de la voluntad del representado. María Sol Martin Reig (1993) nos presenta una obra didáctica, que es profunda y crítica con este sistema electoral, una conclusión sobre las elecciones primarias, que se refieren a las elecciones internas de los partidos:

Los sistemas políticos democráticos, a pesar de una apariencia de representación, en verdad, descansan en la competencia de oligarquías rivales. Estas oligarquías se integran por elites políticas abiertas a cualquiera con ambiciones y voluntad de comprometerse. Por ahora, por lo menos en el discurso público, no se acepta que ninguna democracia moderna pudiese funcionar sin partidos, por lo que las tendencias oligárquicas se aceptan plenamente, considerándose según el caso, como males necesarios (Martin Reig, 1993: 40).

La historia del Bipartidismo es la historia de la disputa por el poder de manera organizada en Estados Unidos,  Breve Historia de Estados Unidos (Jenkins, 2012), nos dice sobre el origen de  los que existen en este país que “Los federalistas, liderados por John Adams y Alexander Hamilton, y los republicanos, que seguían a Thomas Jefferson (a pesar del nombre, los republicanos de esta época son considerados los ascendientes directos del moderno partido demócrata, y los partidarios de Jefferson se conocen como demócrata-republicanos).  (Jenkins, 2012: 106). Sobre ambos partidos Martin Reig apunta que:

Al nacer el Partido Demócrata, a mediados de los 1820, sus fundadores, los jacksonianos, constituían una asociación heterogénea de hombres e intereses diversos unidos por una doble visión político-pragmática: a) que Jackson era un magnifico candidato y b) que si ascenso a la presidencia beneficiaria a los que lo ayudaran a conseguirlo.

En cuanto al partido republicano, originalmente federalista, proponía un robustecido gobierno central y una flexible interpretación de la Constitución Federal. Estos primeros federalistas en el poder al principio de los 1790, eran tildados de sustentar tendencias aristocrático-monárquicas, y de favorecer una excesiva centralización del poder federal (…)

Al correr el tiempo, cuanto más se extendía el territorio y poco a poco también se extendía el derecho al voto, más necesario se hizo organizar a los electores a través de estructuras capaces de dar a conocer a los candidatos, y de canalizar los sufragios en su dirección”  (Martin Reig , 1993: 28-29).

Hoy en día el problema con el Bipartidismo, y con los partidos es que polarizan a los electores los hacen pelar entre sí, hasta odiarse. En Estados Unidos sin embargo en los hechos ambos partidos coinciden en su programa de centro y no hay una distinción ideológica entre ellos. En el Bipartidismo la ideología no es problema, la estructura y la élite a la que pertenezcas sí lo es, por ello el pragmatismo es lo que domina en la política norteamericana. La estructura de las elecciones primarias es lo que impide que otros partidos pequeños se organicen con fines electorales, que estos dos mantengan la disputa en el poder y también la hegemonía, que se repartan el país a sus anchas.

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¿Qué no es la democracia?

Es importante reconocer que lo que la ciudadanía reconoce como Democracia son Gobiernos Representativos, y que el concepto Democracia, ha causado mucha incomodidad en algunos autores para llamar a los países contemporáneos como tales. Robert Dahl, en su famoso texto “La Poliarquía” (2008). Hace una diferencia entre lo democrático y lo que él llama lo “poliárquico”, que se entiende cómo el gobierno de los ciudadanos. También otro gran exponente en el estudio de la Democracia Giovanni Sartori nos habla del mundo de lo que debe ser y lo que es, en este sentido habla de dos concepciones de Democracia, una idealizada y otra real.

La democracia no es lo que nosotros creemos, ni una Poliarquía – pues cae en otra idealización y en todo caso un sinónimo semántico-  más bien es un sistema de gobierno representativo. Este concepto de lo representativo sienta las bases para otro debate; la forma que tome lo representativo será también la que tome la democracia, así hablamos de democracia directa, indirecta, plebiscitaria, de referéndum, etc. Se entiende que lo que define a la democracia son las elecciones, pero a mi parecer también es la forma de representar en la estructura política a los ciudadanos, y la forma en que estos participen en el gobierno.

Los valores de este concepto se remontan a Grecia, donde efectivamente los ciudadanos participaban en una asamblea, esto hace suponer que la democracia está en función del número de ciudadanos, pues, también debemos contar que no todos eran ciudadanos, y que su base productiva era el esclavismo, “La naturaleza, teniendo en cuenta la necesidad de la conservación ha creado a unos seres para mandar y a otros para obedecer” (Aristóteles, 2007).  Así pues los que obedecen no tienen esta capacidad, por tanto el Estado y el gobierno siempre serán excluyentes, y de esto se ha reproducido un prejuicio entorno a la capacidad distintiva del hombre, me refiero al “Tó swom politikóv” (animal político).

El problema de estos sistemas (democracia indirecta, directa, etc.) es que siempre han sido excluyentes y que se han pluralizado, en medida en que el sistema de producción se diversifica, así los primeros electores, eran hombres mayores de edad, que tuvieran propiedades, que supieran leer y escribir. Posteriormente “La diversificación de las fuerzas productivas”: implicó que los ciudadanos pertenecientes a un grupo minoritario fueran reconocidos en su lugar en la base productiva, ese reconocimiento se manifiesta de hecho en que tengan Derechos Civiles y Políticos. “A medida que el sistema se hace más competitivo o más representativo, los políticos buscan el apoyo de los grupos que van ganado el acceso a la vida política, y responden de manera muy diversa a las nuevas oportunidades de participación y de debate público” (Dahl, 2009: 30). Esto quiere decir que es un sistema excluyente.

Un organismo, es un sistema, que requiere interrelaciones colectivas y coercitivas, es también una estructura abstracta asienta las reglas del juego en política, derecho, economía (no me refiero a las ciencias respectivas, eso es asunto de sus exponentes). Estas reglas deben ser aprobadas por la población, sin embargo los que la aprueban son los que define la población. Esta selección de representantes no es un acto de reflexión de los intereses de la comunidad, más bien simpatía, también puede ser de conformismo, o de castigo a los partidos; el ciudadano es un ser despolitizado que se guía por sus emociones, que sigue a la mayoría, y que participa consumiendo, pero no reflexionando.

Verdaderamente esta no es su culpa, pues la estructura electoral no le permite hacerlo y los medios de comunicación lo atacan haciéndole creer que él tiene el control del gobierno, y que con su voto puede cambiar lo que sus representantes en su nombre hayan hecho. Para una participación plena se necesita información plena, sin embargo, nuestra contemporaneidad no permitirá eso. Es misterioso el camino que seguiremos para poder politizar a los ciudadanos, o para incitar que ellos mismos se politicen.

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Las Elecciones Primarias

En 2016, las elecciones presidenciales se realizarán el 8 de noviembre. Este sistema tiene como fin, abrir las opciones “democráticamente” a los afiliados, para escoger a sus representantes, sin embargo es una elección indirecta pues escogen para que otro escoja, básicamente en eso se resume este proceso, escoger para que otro escoja. Este primer escalón para la presidencia es única para los afiliados a los partidos, en este sentido no es tan democrático, es un mecanismo excluyente disfrazado en la representatividad bajo el discurso democrático.  “En Estados Unidos se introdujo, a mitad de siglo XIX, un sistema por medio del cual una asamblea, compuesta por delegados electos por los miembros, designaba a los candidatos. La nominación se hacía entonces, a través de los delegados elegidos en reuniones de barrios.” (Martin Reig , 1993: 36). Hoy llamados caucus.

 El Sistema Político de los Estados Unidos de (Toinet, 1994), es preciso en la historia, origen y funcionamiento electoral en los diferentes niveles de este país. Apunta que las elecciones primarias se confunden con una primera vuelta de las elecciones francesas, pero no es así, es un proceso para designar a los candidatos de los dos grandes partidos: Demócrata y Republicano. En el que intervienen únicamente los afiliados a estos partidos, a nivel local caucuses en el que se determinan quienes serán los delegados para la convención nacional y que estos votaran por los pre-candidatos que disponga el partido.  “A los candidatos no les queda más que emprender el largo y agotador camino que les permitirá obtener la investidura de su partido” (Toinet, 1994: 322).

Es largo y agotador porque el proceso dura prácticamente un año, en el que se gastan recursos y se desgasta en primer momento la imagen de los aspirantes a la candidatura presidencial.

Este proceso comienza en primavera del año anterior al año de la elección: los candidatos anuncian sus intenciones de postular. “Estas son elecciones formales, jurídicamente reguladas, que siguen el patrón electoral de las elecciones finales y son, indudablemente, peculiares a los Estados unidos. Generalmente son partidistas o “cerradas” en el sentido en que la participación en las mismas se limita a las personas afiliadas a un mismo partido”  (Martin Reig, 1993: 37). Una vez que un candidato haya logrado obtener el número de delegados que necesita para obtener la candidatura se da por concluido el proceso, de elecciones primarias.

Entonces el proceso se vuelve federal, en disputa con ambos candidatos que hayan logrado la investidura en las elecciones primarias; en un periodo que va de Septiembre a Noviembre del año en que se llevan a cabo las elecciones. En noviembre se realizan estas elecciones, y los votos se depositan en el Colegio Electoral.

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Colegio Electoral

El Colegio Electoral es una institución en que se depositan los votos de los ciudadanos, y que serán representados por los grandes electores, se vota aquí también por el vicepresidente; se creó en 1787 por los framers como un término medio entre las dos grandes pugnas al redactar la forma en la que se elegiría al presidente de la federación, en la constitución. Pugnaban primero por un sistema de elección directa o bien por una selección indirecta de una cámara especial de nobles (senadores)[1].

[1] Sobre la cámara de diputados o cámara baja; se escoge de manera directa a nivel local; por cada 30,000 habitantes hay un representante. Hasta 1913 cada legislatura local escogía a 2 representantes para la cámara de senadores. Hoy también es de forma directa.

Analizaremos esta institución con ayuda de otro texto no tan famoso, pero muy importante para comprender este proceso sin duda, me refiero a ¿Es Democrática La Constitución De Los Estados Unidos? (Dahl, 2003). En esta pequeña obra, que son un ciclo de conferencias que el autor dió, se plantea las dificultades a las que los fundadores se enfrentaban en su contexto, por ejemplo el principal, diseñar un sistema único que no fuera como el del que se independizaban. El autor hace un estudio de las contradicciones de la constitución, dejando al descubierto que no es democrática esta constitución, sin embargo lo justifica diciendo que es un texto del siglo XVIII y propone una constitución más democrática.

Lo que me importa de este libro para nuestro estudio es el capítulo tres, en el que se pregunta también sobre las medidas democráticas de la elección del presidente. Los framers establecieron este Colegio Electoral porque “querían arrancar la elección del presidente de las manos de las mayorías populares y poner esa responsabilidad en manos de un cuerpo selecto de ciudadanos sabios, conspicuos y virtuosos, tal como ellos se veían a sí mismos, podría haber agregado alguien con cinismo “ (Dahl, 2003, pág. 86).  El Colegio Electoral es una institución peculiar de Estados Unidos, que demuestra el fracaso de la limitación popular, pues esta institución ha provocado ya diversos fraudes electorales, o bien que los electores del Colegio Electoral tuvieran una filiación de partido, además ellos querían que fueran ciudadanos destacados, nobles, y como afirma Dahl “El desarrollo de los partidos políticos y las lealtades a un partido convirtieron el elaborado mecanismo del Colegio Electoral en un mero modo de contar votos” (Dahl, 2003). Como veremos en la segunda parte, este error puede ser también la destrucción política de este sistema.

El autor concluye que hay 3 defectos esenciales contrarios a los principios democráticos: 1) Votos populares versus votos electorales: los votos populares como ya mencionamos son usados para elegir quien va a elegir, no aseguran una representación plena, sino una condición de esta representación. 2) Ganar con una minoría de votos populares: Esto quiere decir que aunque los votos populares favorezcan a un candidato los decisivos son los que determine el Colegio Electoral escogido por los ciudadanos. (Ver elección del año 2000). 3) Representación desigual de los votantes. Esto quiere decir que se elige de manera proporcional al número de poblacional de los Estados, y de los representantes que estos tengan en la cámara baja y la de senadores. La segunda Sección de la constitución de Estados Unidos de América dice:

“La Cámara de Representantes estará formada por miembros elegidos cada dos años por los habitantes de los diversos Estados, y los electores deberán poseer en cada Estado las condiciones requeridas para los electores de la rama más numerosa de la legislatura local. (América, 2016)

Por ejemplo: en un Estado Pequeño (territorialmente) tendrá mayor valor el voto de los ciudadanos que habiten en el,  que el de uno con mayor población. Lo peor de esto es que el ganador de un estado, se lleva el número total de delegados, con el fin de aumentar su peso en el colegio electoral de los candidatos (The winner takes all). El número de electores es proporcional a la población que cada Estado tenga, quiere decir que los estados poblacionalmente más grandes, tienen mayor número de electores. El número que tenga cada estado varia, en función al número de  representantes sumado al de los senadores; el candidato que reciba la mayor proporción de votos, se lleva todos los votos de cada estado.

El problema con el colegio electoral entonces es que pretende emancipar a los representantes de los representados, para no ceder a la dictadura de la mayoría, sin embargo esto dañó el ejercicio democrático e instauro una política que presume de democrática, pero que en el fondo no lo es.

Las elecciones federales de Estados Unidos se realizan cada 4 años el primer martes de noviembre para elegir al Presidente y legisladores de la nación.

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CONCLUSIÓN

Este proceso es una trampa electoral que presume de democrática. El Bipartidismo se ha coadyuvado en el sistema político de manera irreversible, las elecciones primarias, y la autonomía estatal para organizar las primarias lo fortalecen. Aunque en principio se implementó con fines de que participaran internamente los afiliados a los partidos, resulto nefasto, cuando los ciudadanos sólo tuvieron la responsabilidad de votar por el candidato, pero no de interactuar, ni de ser parte de la estructura política, mucho menos de definir quiénes serán los pre-candidatos, el poder de esto reside en las élites de los partidos. El siguiente filtro es la convención nacional de los partidos, que también limita la elección, pués se límita a los afiliados. Otro gran freno a la representatividad plena. Una de las condiciones necesarias para esto es en primer plano la participación, pero “participar” no significa sólo votar, sino ser parte de decisiones y tener capacidad de proponer, participar es representarse a sí mismo.

La campaña electoral, se puede ganar recorriendo los estados con mayor población, pues los votos se depositan en el colegio electoral, y los miembros de este, pueden votar a favor o en contra del candidato que a su parecer sea el mejor, sin importar la población a la que representan.

Lo curioso de nuestros sistemas es que en principio sus fundadores ni siquiera querían un gobierno “democrático”, pues temían a la dictadura de la mayoría, argumentando que no todos tenemos la capacidad para participar en lo público (cosa que no es tan descabellada) dado que al dejar decisiones en manos colectivas, la colectividad puede ser influenciada mediática, o socialmente. Es más hasta en una asamblea pequeña, donde se presume democrática, debe haber un moderador, y alguien que disponga los puntos a discusión, al tomar una decisión en base de la mayoría, la voluntad de los individuos puede ser corrompida por amenazas de la sociedad o de sus iguales en la asamblea. A mi parecer no es un instrumento seguro, y más bien de legitimación pero  no de reflexión, por qué la democracia se ha vuelto de consumo, no de ideas ni programas, de números económicos y poblacionales, se ha limitado a elecciones sin contar otras implicaciones.

Por: Isaac Emmanuel Palestina Duarte

REFERENCIAS

Aristóteles. (2005). La política. Madrid: Alianza Editorial.

Dahl, R. (2003). ¿Es Democrática la Constitución de Estados Unidos? México : Fondo de Cultura Económica.

Dahl, R. (2009). La Poliarquía. Madrid: Tecnos

Dworkin, R. (2008). La Democracia Posible . Barcelona: Paidós.

Manin, B. (1998). Los Principios del Gobierno Representativo. Madrid: Alianza Editorial.

Martin Reig , M. S. (1993). El Sistema Estadounidense de Elección Presidencial . D.F.: Themis.