¿Cómo enseñarle a sumar a una piedra?

Autor: José Enrique Pérez Parraguirre

Contemporaneidades

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¿Cómo enseñarle a sumar a una piedra?

Una piedra en un sentido literal no dista de ser materia, por el contrario lo es. Y en ese sentido un metal, un polímero y un electrón, comparten la cualidad al igual que una “piedra”, de ser materia.

Ahora imaginemos una calculadora, que retomando las premisas anteriores, en un muy general sentido, dicha calculadora, sigue siendo materia, pero esta, realiza operaciones aritméticas. Prescindiendo de la asimilación de esta contemporaneidad, una pregunta que incentiva es ¿El cómo hemos logrado que la materia llegase a ejecutar operaciones aritméticas?

En un vulgar esbozo, y  pensando omnipotentemente (arbitrariamente hablando), usted es capaz de dirigir la energía hacia la materia, y en función de ello, si usted le suministrase energía a un cable, el cual es capaz de prender un foco, y que cuando no hace esto, el foco no prende, eso nos remonta a pensar en una suerte de pensamiento binario dualista, donde si se suministra energía un foco, es un , y si no se hace es un no, y como categorialmente en un código lo podemos resumir a un “0-1”. Ahora, si al suministrar energía a un cable, este prende un foco, que a su vez acciona una palanca. Y si prolongamos y complejizamos  en una sucesión de acciones que tuvieron como comienzo una pulsión de energía, podremos, haber orientado energía a acciones complejas como el proyectar pulsiones de energía en hologramas,  como lo hace una calculadora.

Y en instancias de la química orgánica, y seres orgánicos, no dista esta logicidad primigenia de pulsiones, que bien conceptualmente hablando podrían representarse dichos seres, en sus unidades, como en su caso es la célula, en una serie de algoritmos, consecuenciales de estímulos que generan reacciones, que a su vez generan funciones. Y en ese sentido, la evolución de seres orgánicos a estado en función de la elaboración del algoritmos hacia la complejización de sus funciones, para su adaptabilidad.

Y todo esto, resulta inteligible, aún para este texto.

Entonces podemos observar que desde terrenos de la simple mecánica de una palanca, hasta las complejidades de las funciones celulares, aparece un concepto, de lo consecuencial, y todo en una cadena de determinaciones, que podría ponernos a pensar, si es que, hoy que podemos hacer que la materia ejecute operaciones aritméticas, entonces ¿Podríamos desarrollar algoritmos tan complejos, que le pudiesen enseñar a una piedra conceptos como la libertad? Sólo  puedo decir que nosotros hemos sido materia que ha podido pensar en ello.