Más poesia…

bukwoski
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No aún…

Esta vez el whisky me tenía hastiado; tal vez tenga un lugar en el infierno (otro más). Me serví un tequila. Barato pero cumplía su función.

 

Iba por el tercer cigarrillo y los rojizos ojos en mi rostro comenzaron a deshacerse. Destile de mi todo. No sé que sea todo pero se difuminaba mientras frotaba mis manos contra el rostro.

 

-La soledad no es triste (no siempre), me repetí ajeno a mi mismo.

 

Aplasté el cigarrillo y me contemple sentado frente al vaso de tequila cubierto hasta el tope.

 

-No más…

 

Por suerte aún había agua caliente en la regadera y yo no estaba muerto. (No aún)

Dios; dios.

Presencio con limitados ojos

sobre las nubes el mundo,

mirando cual mira Dios.

Inmenso mar;

inmenso Dios.

Despliego de mi cuerpo las manos

para tocar el cielo,

la inmensidad;

al hombre de piel morena que descansa

dentro de mi pecho.

Morenas carnes, morenos ojos,

moreno Dios.

Moreno el mundo bajo sus pies,

donde sus manos acarician la tierra,

donde sus senos visten de verde la

existencia,

donde su espalda quebranta el

eje de toda frontera.

El mundo;

donde sus oídos escuchan mi llanto.

Sin pretexto.

Sin idioma.

Miro a Dios;

miro al mundo…

Arrequí
EDUARDO ARREQUÍ