Breve Historia de los Medios de Comunicación en México

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AUTOR: Isaac Emmanuel Palestina Duarte

*Es un trabajo anexo de: Redes Sociales: el medio de los usuarios

Los medios de comunicación tradicionales han servido al gobierno para legitimar su autoridad. Todo periodo presidencial en el siglo XX, ejerció un control casi absoluto de los medios de comunicación. Los hizo una institución del gobierno, a través de la represión y las modificaciones al artículo 7 de la constitución mexicana, que su gobierno hizo para legitimar el abuso a la libertad de expresión. Primero los periódicos, Porfirio Díaz los controlo en su mayoría a través de la producción del papel Yujnovski académico del Colegio de México, en un artículo, llamado “cultura y poder” habla sobre como en el Porfiriato (1876-1911) desvirtuó la prensa la información.

“Diversos autores han señalado las transformaciones radicales que sufrió la prensa durante el Porfiriato. La idea que a fines del siglo XIX las transformaciones técnicas crearon un periodismo que daba prioridad a la rapidez y ya no se preocupaba por el contenido, el debate político y el estilo literario se ha reiterado acríticamente en los diversos trabajos acerca de la prensa en este período. El motivo principal por el cual la prensa habría dejado el debate político para dedicarse a la información “a secas” era la política represiva de la dictadura porfirista sobre la oposición.” (Yujnovski, 2011).

En la década de 1920 surge el radio, que opaca los medios escritos, en México la cadena principal es la XEW inaugurada en 1930, que dirige la familia Azcárraga.

“La XEW comenzó a funcionar el 18 de septiembre de 1930. La fundó don Emilio Azcárraga. Desde el principio se le publicitó como “La voz de la América Latina”, y es la empresa que inicia una nueva etapa en la radio mexicana” (Calápiz, 2014: página web).

El cine en México tendrá gran relevancia para legitimar al gobierno, como institución educativa y productor de cultura, no sólo para México sino para toda América Latina.

La sombra del caudillo una película dirigida por Julio Bracho (1960) adaptada de la novela escrita por Martin Luís Guzmán publicada en 1929, reflejaba el sistema político mexicano, por lo que fue prohibida, pues se consideraba perjudicial para el régimen; este es sólo un ejemplo de cómo el gobierno pudo censurar y controlar ahora este medio.

Por último veremos también la llegada de la Televisión a la cultura mexicana y además el monopolio de comunicaciones, que a casi un siglo, tiene la familia Azcárraga, primero en radio, gran peso en el cine y los periódicos, y actualmente en todos, su principal es la televisión.

“En 1950 se inauguró el canal 4. La radio sintió el impacto y comenzó a modificarse. Los programas populares desaparecieron paulatinamente y, como consecuencia, muchos locutores y actores radiofónicos se apagaron. No obstante el avance de la tecnología visual, la radio ha sabido evolucionar. Al principio de los años ochenta comenzó a ganarse el nuevo auge del que goza actualmente” (Calapiz, 2014: página  web).

Toussaint habla sobre el objetivo, y la historia de la televisión “su objetivo es allegarse los fondos suficientes para mantenerse como parte de la oferta cultural” (Toussaint, 2009). Esto en México se ha logrado con eficacia, desde la llegada de la televisión. La televisión cambio la vida paulatinamente de miles, y después millones de familias; virilizando los contenidos, imponiendo estereotipos, programas de pésima calidad, noticias falsas o muy tendenciosas en favor del gobierno, y ocultando la realidad de nuestro país. La televisión en México es de suma relevancia, para la vida política, pero poco a poco es desplazada por el internet y las redes sociales, como respuesta al descontento que en medio siglo ha producido esta con la sociedad. Sin embargo la televisión sigue siendo potencialmente decisiva para los procesos electorales. Roberto Rodríguez Gómez en la plataforma de “Seminario de Educación superior de la UNAM” escribió un artículo llamado “Televisión, televisoras y crisis educativas en México” (2014). Donde nos dice que:

“Si se revisa la programación diaria de los canales de mayor audiencia en las principales cadenas televisoras del país, es fácil advertir que el contenido potencialmente formativo o educativo de las emisiones es ínfimo. En horario de audiencia infantil se transmiten programas que son una auténtica calamidad para propósitos de formación cultural. El Canal 2, por ejemplo, transmite a eso de las tres de la tarde Laura de todos, programa que apenas pasaría para una audiencia exclusivamente adulta y es el que mayor rating y share concentra a esas horas. Y después telenovela toda la tarde. En el Canal 5, a la misma hora, el programa La CQ, que es como una telenovela para adolescentes. Más tarde caricaturas y series policiacas. TV Azteca no se queda atrás. En el canal 7 una película y en el 13 los programas Difícil de creer y en seguida Historias engarzadas. Y con eso se tiene la mayor proporción de teleaudiencia en la primera mitad de la tarde, en que los niños de vienen de la escuela pueden ver televisión. A menos que se impongan a sus padres, generalmente a su mamá, para cambiar a canales como el 11, el 22 o la barra infantil de la televisión de paga si la hay en casa. Las opciones son pues, en la realidad, muy limitadas.” (Rodríguez, 2014).

Este es lo que explica en parte el surgimiento de las redes sociales, la otra parte también es la marginación de los jóvenes, pues cómo veremos a continuación, estos mayoritariamente son los usuarios del internet, La entrada de las redes sociales en la vida política en México se comprende a través del proceso electoral del 2012.

“En el Anuario Media Performance de 2011 se presentan, en primer lugar, un conjunto de datos generales acerca del equipamiento de medios electrónicos en el hogar. De ellos resalta que al grado de penetración de la televisión en los hogares es muy alto, prácticamente la totalidad (el 98.8 por ciento) tiene acceso a este medio. En contraste, sólo una tercera parte de la muestra encuestada manifiesta poseer al menos una computadora. Se agrega que la proporción de hogares con televisión de paga alcanza, en la actualidad, al 32.2 por ciento de los hogares, cifra que, aun siendo modesta si se compara con la de países de Norteamérica y Europa, expresa una sólida pauta de expansión: en 1998 dicha proporción era de sólo 14.2 por ciento, es decir que el número de hogares con televisión de paga se ha duplicado en los últimos diez años. Se indica también que el promedio de televisores por hogar es de dos unidades, aunque 63 por ciento de la muestra señala tener dos o más televisiones en la casa.” (Rodríguez, 2014).

Esto da evidencia que la televisión sigue siendo el mayor medio de comunicación con seguidores, por tanto de aquellos, los que tengan acceso a las redes sociales son una minoría que está descontenta con la oferta que la televisión abierta o privada, esto no demuestra que las personas que estén más tiempo en redes sociales estén mejor preparadas o más politizadas.